Holiday. Food. Diet. Fruit.

¿Cómo sobrevivir a una dieta?

Ahora que ya has tomado la decisión de deshacerte de algunos kilos para verte bien y encontrarte aún mejor, solo queda poner en marcha el plan para adelgazar en vacaciones. No pienses que por estar siguiendo una dieta no disfrutarás de tu estancia en Mallorca. Más bien al contrario: la isla te animará a conseguir tu objetivo. Y a pesar de que asocies los regímenes con algún que otro sacrificio que no siempre resulta fácil de llevar a cabo, hay ciertas estrategias que te ayudarán a tomarte la dieta como algo mucho más sencillo de lo que imaginabas.

Dieta Saludable

En realidad, sobrevivir a una dieta no es tan complicado. Se trata de disfrutar de los sabores de productos saludables que son perfectos para adelgazar y aprender algunos trucos que te ayudarán a seguir la dieta incluso cuando tengas el capricho de algún alimento poco recomendable.

  • Creatividad en la cocina. La comida saludable puede ser mucho más sabrosa que la comida basura. Solo hace falta tener algo de imaginación para sustituir la sal por especias, aprender nuevas recetas y descubrir sabores que no conocías. Cuando tus vacaciones para adelgazar en España lleguen a su fin, te preguntarás cómo has podido pasar todos estos años perdiéndote auténticos manjares en todas sus formas.
  • Nada de premios en forma de caprichos que no te convienen. Para sobrevivir a una dieta es fundamental que aprendas a convertir los alimentos sanos en premios apetecibles. Solo así dejarás de ver esos productos poco aconsejables como lo más sabroso sobre la faz de la tierra. Recuerda que cuando un alimento no aparece en tu dieta no se debe únicamente a que engorde sino también a que resulta perjudicial para tu salud. Por eso debes dejar de ver como premio una bolsa de patatas fritas, un donut o un batido de chocolate, porque en realidad no aportan nada beneficioso a tu organismo.
  • Planifica tanto tu compra como tu menú semanal. Si estás acostumbrada a comprar por impulsos, sin una lista de la compra basada en un menú semanal, será mucho más difícil que puedas controlar tu dieta. Por eso es importante reservar un tiempo para planificar el menú de esa semana y comprar solamente los ingredientes que necesites. Lo que no tengas no podrás comerlo, y a veces es todo lo que necesitas para que se te pase el antojo.
  •  ¿Y si caigo…? A pesar de que pongas todo tu esfuerzo en intentar cumplir a rajatabla la dieta para adelgazar, es posible que en algún momento decidas saltártela cayendo en la tentación en forma de helado, dulces o cualquier otro producto que no estaba previsto en tu plan de adelgazamiento. Si ocurre, no caigas en la trampa de creer que como has cometido un pequeño fallo ya no sirve de nada el régimen y por lo tanto, puedes comer todo lo que quieras. El hecho de que ya hayas comido un trozo de chocolate ese día no quiere decir que hayas tirado el régimen por la borda.
  • Motívate y recuerda por qué haces dieta. Las razones que te han traído hasta aquí son las que debes recordar cada día, tantas veces como necesites. Sobre todo si te ves tentada a dejarlo. Si es necesario, apunta en un papel los objetivos que quieres conseguir y por qué. Léelo con frecuencia para que recuerdes por qué merece la pena deshacerte de esos kilos.
  • Procura comer sentada, despacio, saboreando cada bocado. No es lo mismo disfrutar de la comida con calma, degustando el sabor de unas estupendas verduras a la plancha o un rico pescado, que comer deprisa y corriendo, de cualquier manera, como si fuera un trámite que cumplir. La sensación de saciedad, y también el placer, será mucho mayor de la primera manera. Y así la tentación no tendrá razón de ser porque ni siquiera te apetecerá algo diferente a lo que estás comiendo.
  • Que tu entorno sepa que estás a dieta. Nada como algo de ayuda por parte de nuestro grupo de amigos y familiares para conseguir lo que deseamos. Y en un plan para adelgazar, ellos también son importantes. Si saben que estás a dieta procurarán no ponértelo más difícil, por eso es buena idea que se lo comentes. Así no insistirán en que tomes determinado postre o te saltes el régimen pidiendo otra botella de vino.
  • ¿Es hambre o ansiedad? Aprendiendo a diferenciar el hambre de la ansiedad te darás cuenta que lo que sientes la mayoría de las veces es lo segundo. El cuerpo está preparado para poder sobrevivir sin tanta comida, por eso la sensación de hambre en realidad no es tal sino solo algo de ansiedad.
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *