Mindfullness. Body. Relax. Beach. Mallorca.

Cuida también tu mente con ejercicios de relajación

La ansiedad es una de nuestras peores enemigas: cuando ella aparece, solemos rendirnos y darnos permiso para llevar a cabo aquello que nos habíamos propuesto no hacer. Por ejemplo, abrir la nevera en busca de cualquier capricho que sabemos que no nos aporta nada. Sin embargo, si haces frente a la ansiedad con ejercicios de relajación que te ayuden a encontrarte bien, tendrás esa batalla ganada. Porque la mente juega un papel tan importante como el cuerpo cuando de lo que se trata es de bajar unos kilos.

Nuevo llamado a la acción

 

¿Y cómo conseguir que la ansiedad no aparezca? El entorno de Mallorca, con sus playas y espacios naturales, supone una gran ayuda. Pero además, puedes poner en práctica estos ejercicios que te ayudarán a relajarte aún más.

 

  1. Preparación para la meditación. La meditación es una buena medida para relajar la mente. Según el centro Johns Hopkins Medicine, practicar unos 30 minutos de meditación al día puede reducir los síntomas de la ansiedad. Por eso este ejercicio es una buena herramienta para cuidar tu mente durante tus vacaciones para adelgazar. Solo tienes que buscar un lugar tranquilo y crear un ambiente que te ayude a sentirte bien -puedes bajar la luz y poner algo de música de fondo si eso te relaja-. Ahora, siéntate en el suelo con la espalda recta y las piernas cruzadas respirando hondo y manteniendo hombros y brazos relajados. Con los ojos abiertos, elige un punto que quede frente a ti y fija en él la mirada. Lo ideal es que aunque distintos pensamientos crucen tu mente no te detengas en ellos. Después ya estás lista para crear imágenes positivas de ti misma, visualizándote como te gustaría verte. Por último, cierra los ojos y mantenlos así durante el tiempo que necesites, escuchando solo tu respiración.

 

  1. Respiración abdominal. Para encontrar el equilibrio y la serenidad que necesitas también puedes recurrir a la respiración abdominal. Para hacer este ejercicio debes sentarte en una silla y apoyar en tu vientre un libro con el que poder observar mejor el ritmo respiratorio. A continuación debes ir acelerando el ritmo de la respiración, pero de forma progresiva. El tórax permanecerá inmóvil, tan solo debe moverse el diafragma. Tras una pequeña pausa, repite el ejercicio tantas veces como necesites. El objetivo es relajar los abdominales para que la respiración se haga más profunda, aumentando la concentración de oxígeno en la sangre.

 

  1. Relajación muscular. La relajación muscular es también una buena práctica para conseguir un estado de relax y bienestar, sobre todo si durante esa relajación muscular nos centramos en nuestra respiración, inhalando y exhalando de forma consciente. Para relajar los músculos del cuello, donde se suele concentrar la tensión, podemos girar la cabeza lentamente en el sentido contrario a las agujas del reloj, haciendo pequeños círculos con el cuello. Después, deja caer la cabeza hacia el lado derecho ayudándote de la mano derecha para que baje un poco más pero siempre sin forzar. Mantén la postura cinco segundos y repite hacia el lado izquierdo.

 

  1. Respiración y ejercicio. De pie, con los pies paralelos y separados el ancho de tus caderas, la espalda recta y los hombros relajados, inhala con fuerza mientras elevas los brazos hacia los lados sin flexionarlos hasta que queden por encima de tu cabeza. Después, exhala mientras bajas los brazos a la altura de los hombros. Repite el ejercicio diez veces, bajando los brazos por completo en la última exhalación.
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