Mindfulness. Relax. Yoga.

Estrés, ¿cómo gestionarlo?

Para llevar un lifestyle basado en el equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu; es necesario aprender a gestionar los niveles de estrés, ya que afectan a todas nuestras facultades, y eso, repercute en nuestro día a día. Por este motivo, hoy te traemos 4 sencillos tips para aprender a controlar esos despuntes de estrés.

 

El estrés podría definirse como el estado de cansancio mental provocado por la exigencia  de un rendimiento muy superior al normal y suele provocar diversos trastornos físicos y mentales. No obstante, existen algunos métodos que pueden ayudarnos a gestionarlo correctamente. En primer lugar, lo más importante es detectar la causa de nuestro estrés e intentar evitar esas situaciones que nos hacen sentir mal. Asimismo, es esencial encontrar algunas dinámicas que podamos hacer todos los días y nos ayuden a reducir nuestro nivel de estrés de forma natural. Ahí van algunas ideas:

  • Mindfulness como estilo de vida. Empecemos por tomarnos las cosas con calma. El hecho de hacer las cosas más despacio nos ayuda a tomar conciencia de todo lo que antes pasaba desapercibido. Ejemplos: Estira cuando te levantes, desayuna tranquilamente, pon atención en el trayecto hacia el trabajo, relájate en el descanso del trabajo, … Estas propuestas te ayudarán a mantener el nivel de tranquilidad en tu rutina diaria, que es la clave fundamental del control de las emociones.
  • Organiza tu tiempo. Sabemos que hoy en día el tiempo juega en nuestra contra, frente a todas las responsabilidades que tenemos a lo largo del día. Sin embargo, es el momento de establecer prioridades y delegar aquellos aspectos que no puedas llevar a cabo en solitario. Enlazando con el punto anterior, la gestión del estrés consiste en no tener la cabeza en mil sitios a la vez.
  • Evitar, evitar y… ¡EVITAR! Es cierto que, a veces, no sabemos reconocer la causa exacta de nuestro malestar, y posiblemente es porque sea consecuencia de un conjunto de situaciones. Sin embargo, hay situaciones en las que sí podemos reconocer el motivo, por eso debemos tratar de evitarlas. Aunque esta tarea no siempre sea posible, intenta ajustar tu rutina para reducir el nivel de estrés que te provoca.
  • Control. Llega la parte más difícil, cuando ya estamos en plena crisis. Cuerpo y mente están en puntos diferentes, puesto que nuestro cuerpo está listo para discutir, sin embargo, nuestra mente quiere alejarse de esa situación. Llegados a este punto, puedes hacer diferentes cosas: respirar, tranquilizarte, alejarte de la zona en la que esté ocurriendo la situación de estrés… Y es en este momento, en el que deberás plantearte diferentes preguntas (llegado el momento sabrás cuáles son).

 

En definitiva, podría decirse que es muy difícil eliminar el estrés de nuestras vidas, pero tampoco tenemos que dejar que nos gane la batalla. Por eso, hay que tratar de convivir con él de la mejor manera posible, intentando que pase casi desapercibido en nuestras vidas. El pilar fundamental, para la gestión del estrés, consiste en conocernos un poquito más: detenernos, observarnos, analizarnos, y modificar nuestro camino.

 

Nuevo llamado a la acción

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *