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Las 6 variedades de yoga más comunes y sus ventajas

El yoga es una tradicional disciplina de origen indio que no solo cultiva el cuerpo, sino también la mente. Después de tantos años, han surgido diferentes modalidades y se pueden practicar unos 30 tipos diferentes de Yoga. Y todos ellos aportan beneficios para el cuerpo, como ya te contábamos en este artículo.

Por tanto, hoy toca hacer un repaso a las variedades más comunes de yoga y las ventajas de cada una de ellas. Solo si sigues leyendo podrás descubrir que modalidad te conviene más y se adapta mejor a tus necesidades:

 

HATHA YOGA:

El hatha yoga es el más popular y el que se ofrece en la mayoría de gimnasios. Desarrolla todos los aspectos tradicionales del yoga como son la conciencia corporal, la respiración y la meditación.

Es una variedad ideal para personas que se inician por primera vez en el yoga, ya que las posturas en general son básicas y la clase se desarrolla de manera tranquila. Las asanas son fáciles con el objetivo de poder aprender a respirar, relajarse y meditar durante las clases.

 

VINYASA YOGA:

Si lo que te apetece es practicar yoga de manera dinámica, esta es tu modalidad. El vinyasa yoga conecta el movimiento con la respiración y es esta la que va guiando la secuencia de posturas. Se va uniendo una postura tras otra de manera fluida y dinámica creando una secuencia.

Las rutinas varían en cada sesión, aunque está basado en el Hatha Yoga y sus posturas, y suelen ser clases de intensidad alta.

Por tanto, el vinyasa yoga, es ideal para personas activas, inquietas y creativas, que prefieren movimientos rápidos con música. Esta modalidad, entre otros beneficios, mejora la capacidad pulmonar y favorece la concentración y el autocontrol.

 

KUNDALINI YOGA:

Esta modalidad es más espiritual e invita a la meditación. No requiere mucha exigencia física, puesto que las posturas son sencillas ya que está más focalizado a despejar la mente y encontrar la paz interior.

Concretamente, el kundalini yoga está diseñado para despertar la energía del cuerpo a través de la espina dorsal. Las sesiones son de intensidad alta y se realizan posturas diferentes en cada una de ellas.

Este tipo de yoga es ideal para aquellas personas que huye del estrés y buscan conectar consigo mismo. Fortalece el sistema nervioso y purifica la sangre.

 

ASHTANGA YOGA:

Conocido como el yoga de los guerreros, es ideal para los más exigentes. En esta modalidad las secuencias de posturas fluyen a través de la respiración, que está diseñada para relajar la mente mientras se trabaja la resistencia y flexibilidad del cuerpo.

El ashtanga yoga mejora la fuerza y la flexibilidad, a la vez que ayuda a mejorar el autocontrol sobre el cuerpo y la mente. Es, por tanto, una buena práctica para aquellas personas que buscan perder pero y necesitan desestresarse.

 

IYENGAR YOGA:

El iyengar yoga  pone el acento en la correcta alineación de la columna para mejorar la postura. Es recomendable, por tanto, para aquellas personas que han padecido una lesión, no realizan actividad física, son principiantes o tienen ya una edad avanzada.

Durante la sesión, las posturas se realizan a ritmo lento con mucha concentración y se mantienen durante un minuto. Se pueden utilizar bloques, pelotas, elásticos,… para ayudar a alinear el cuerpo mientras se fortalece.

Algunos de los beneficios del iyengar yoga son el aumento de la flexibilidad, mejora postural y tonificación del cuerpo.

 

BIKRAM YOGA:

Si lo que buscas es perder kilos y eliminar tóxicas, el bikram yoga es tu mejor opción. Esta modalidad se basa en la realización de una secuencia ordenada de 26 posturas en una sala a 40 grados. Estas asanas están diseñadas para fortalecer los músculos, eliminar las toxinas de los órganos a través del sudor y facilitar la flexibilidad.

Gracias a la temperatura de la habitación, el bikram yoga potencia la pérdida de peso, llegándose a quemar hasta 600 calorías en una sesión.

 

Como ya habrás podido descubrir si has llegado a este punto del artículo, hay modalidades más sencillas, otras con más ritmo y más complicadas. Con unas se trabaja más la corrección postural, en otra la flexibilidad o respiración. Lo importante es, por tanto, elegir la variedad que nos ayude mejor a alcanzar nuestras metas y mejorar nuestro bienestar ;).

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